🇪🇸 Míchel, dispuesto a recuperar a Oriol Romeu – www.mundodeportivo.com

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Date Heure de publication : 2024-03-07 13:44:42

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Míchel Sánchez sigue sin cambiar el discurso. El entrenador del Girona FC cree firmemente en lograr la Champions y su reto, y sueño, pasa por seguir como entrenador del cuadro ‘blanc-i-vermell’, gestionando una plantilla que debería jugar tres competiciones.

Pero ya ha llovido mucho desde que el técnico vallecano llegó a Girona. Lo hizo en un equipo que venía de caer de nuevo en la promoción de ascenso a Primera. “Hay que contextualizarlo todo. Del equipo que empieza aquella temporada hay una temporada negativa a nivel mental porque venían de caerse de otro playoff. Transmitir una idea distinta día tras día no era fácil, pero confiaba mucho en los mimbres que teníamos y la gente del club tenía un talento brutal”, explicó en la SER. El plan ‘iba de construir y picar piedra’ porque sabían que los resultados llegarían, apoyándose en un día a día que sigue siendo ‘maravilloso’.

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Los malos resultados empezaron a cuestionar su figura, pero su ángel de la guarda fue Quique Cárcel, el director deportivo del club. “Él me dijo que iba a apostar por mí y transmitió a la dirección deportiva que yo era el adecuado”, apuntó, confiando desde aquel entonces en su trabajo y a sabiendas de que a Quique ‘le gustaba lo que veía’. “Los parámetros decían que merecíamos muchos más puntos y eso nos marcaba que íbamos en la buena dirección, aunque esos datos luego deben darse en la competición. La idea de juego plasmada fue mejorando y con pequeños retoques los resultados acabaron siendo buenos”, añadió el míster.

Su mayor satisfacción no pasa por conseguir el mayor número de puntos. “Me focalizo mucho en el rendimiento del jugador e intento trabajar para que cada día sea mejor. Mi vocación es mejorar al futbolista”, resaltó, añadiendo que disfruta de lunes a sábado, pero sabiendo que el domingo va a ser juzgado en función del resultado. Eso, pero, no parece preocupar a Míchel porque cree hacer bien su trabajo, aunque tenga ‘cosas que mejorar’. “Hay tres patas muy importantes para mí: Que el equipo juegue a lo que intento transmitir, conseguir buenos resultados y, lo más importante, el jugador”, enumeró. La mejor de las satisfacciones es que un futbolista reconozca al final del curso que ha mejorado como futbolista.

El técnico del Girona pensó que anularían el tanto del Mallorca y condenó el poco premio que tuvo el partido de sus jugadores.

Míchel, técnico del Girona.

Nadie parece quitarse de la cabeza la Champions. “Hablamos del último partido con los jugadores y de la exigencia que llega del exterior, que no es la nuestra. Yo les dije que si estamos a nuestro nivel estaremos en Champions, porque lo que nos hace buenos o malos es el rendimiento y hemos sido un equipo fiable”, opinó sobre el rendimiento de sus jugadores, aun reconociendo que han ‘cometido errores’ y que en Mallorca no fueron ellos mismos. “Que la gente nos pida o nos critique no me parece mal, siempre y cuando no se saquen los pies del tiesto”, pidió.

Tiene en su recuerdo un partido muy especial, uno en el que todo salió como tenía planteado. “Me quedo con el partido frente al Barcelona, por todo lo que representa este equipo”, se mojó. “El Barça venía de ganar al Atlético, en buena dinámica y creo que hicimos un buen partido”, añadió, alabando el nivel tan alto que ha dado la plantilla en ciertos momentos, llegando a ser un equipo ‘muy reconocible’.

Ese mismo día habló con Xavi. “Si yo pierdo no pasa nada y si gano será una bomba y, a ti, te sucederá lo contrario”, recordó. Para Michel, la exigencia del Barça y la presión que tiene el técnico azulgrana es otra y totalmente distinta a la que tiene él. “Yo no tengo una realidad muy clara de lo que ocurre allí, pero sí estoy feliz de la gente que valora mi trabajo en el club, incluso en la prensa. En ese sentido me siento un privilegiado”, valoró.

Por eso valora tanto la parte mental en el fútbol, ‘el estado de ánimo es importantísimo’. “Yo soy bastante directo con mis jugadores a la hora de corregirles delante del grupo y, esa corrección delante de los egos, puede chocar bastante y puede generar una sensación desagradable porque el jugador piensa que no valoro todo lo que hace. Pero voy con ellos, no contra ellos”, aclaró sobre su manera de gestionar las mejoras que pueden tener sobre el terreno de juego.

Eso le vale para que cada uno se sienta libre y protagonista. “Cuando el equipo es académico y juega con mi idea somos peores, pero cuando se liberan a su manera de jugar son muy buenos”, indicó. “Fue lo que faltó en Mallorca, esas conexiones no las vi y nunca voy a ganar un partido desde el banquillo, porque siempre se escapan cosas, todo va a depender de ellos”, matizó. “Yo no quiero que estén como en una partida de ajedrez, quiero que fluyan y eso pasa porque sean capaces de soltarse”, incidió sobre su modo de dar espacio y libertad a cada uno de los protagonistas.

A poco más de diez jornadas, el objetivo está claro y definido. “El reto de la Champions está ahí y queda mucho por remar. Como entrenador me siento realizado aquí y conseguir el objetivo de generar y plasmar una idea es lo que siempre he querido conseguir, más allá de mejorar al jugador”, valoró el técnico. Llegar a Champions sería un reto ‘precioso’ y otro reto sería ‘trabajar con una plantilla que compita en tres competiciones’. “Yo no sé lo que es entrenar jugando miércoles y domingo, no sé la carga de trabajo que hay que aplicar. Es un reto precioso y mi sueño es entrenar el año que viene aquí jugando la Champions”, confesó, confirmando que su figura estará dentro de esa plantilla.

Entrenar al Real Madrid o al FC Barcelona sería un gran halago. “Mi objetivo número uno es seguir en Girona, pero ojalá pueda estar entre los candidatos para entrenar a dos de los mejores equipos del mundo, eso diría mucho de mi trabajo y sería bueno también para el club”, opinó.

Y hablando del cuadro azulgrana. ¿A qué jugador se llevaría Míchel de la plantilla de Xavi Hernandez? “Si me llevara a uno…Sería Oriol Romeu porque sé que es buena persona y es un jugador top”, sorprendió. “No sé qué le está pasando porque no estoy allí”, reconoció, pero mostró su gran recuerdo por el de Ulldecona.

Oriol Romeu

 

 

No es el único culé con el que contaría. “El mejor portero del mundo, según mi idea de juego, sería Ter Stegen. En defensa me quedaría con Van Dijk, con De Bruyne en el centro del campo y Mbappé en ataque, porque creo que es el jugador que, individualmente, más situaciones puede resolver con habilidad y decantar un partido”, alineó fila por fila.

Pero su espejo está en Manchester. “Me fijo mucho en el City de Pep porque se asemeja mucho a la idea de juego y quiero mejorar en muchos detalles”, concluyó.